El Ejecutivo prevé una reforma integral de IRPF, Patrimonio y Sucesiones en esta década.En primer lugar, el plan contempla que “de aquí a 2030 habrá que” llevar a cabo “una reforma integral de los impuestos sobre la renta, el patrimonio y sucesiones y donaciones”. En este campo, se apuesta por “eliminar los incentivos fiscales” al patrimonio inmobiliario y por elevar la tributación efectiva del capital a umbrales europeos. También se busca reforzar la progresividad del sistema, así como replantear “el papel del impuesto sobre el patrimonio y del impuesto de sucesiones y donaciones en las Haciendas autonómicas para evitar estrategias de competencia fiscal indeseables, las cuales minan el alcance recaudatorio y progresivo de estos impuestos y el principio de igualdad que rige en nuestro país”, a la vez que acentúan el riesgo de despoblación de ciertos territorios.