Las medidas actuales para desincentivar a las empresas a contratar por cortos periodos de tiempo, en general cinco días, no han dado resultados.

 

  • Cada año esta modalidad de muy corta duración gana peso en el conjunto de contratos y explica en parte que en 2019 se superaran los 22,5 millones de contratos. Pues de ellos, 6,14 millones tenían una duración inferior o igual a 7 días, un 27,2% del total. El ministro Escrivá ya adelantó que entre las alternativas se estudiaba la posibilidad de que las empresas abonen una tasa, como la que se cobran por hacerse el DNI, cada vez que diese de baja a un trabajador con estos contratos. Una medida que se podría circunscribir a las empresas que utilicen la corta duración de forma masiva para sus plantillas. Aunque no es la única alternativa en la está trabajando la Seguridad Social.